Plagas de insectos en plantas

Publicado el 2 de marzo de 2017

Insectos en plantas

Todas las plantas y muy especialmente las de jardín están expuestas al ataque de multitud de insectos y otros animales que, aunque no pertenezcan a dicha clase, pueden ser combatidos como éstos. De estos últimos los que más comúnmente nos podremos encontrar serán los ácaros (arañuelas), ciertos crustáceos terrestres (cochinillas de la humedad) y algunos miriápodos (ciempiés).

¿Qué daños causan los insectos?

Los insectos y sus crías, al igual que el resto de los seres vivos, necesitan comer para vivir y desarrollarse y es aquí donde empiezan los problemas para el floricultor. Según su forma de alimentarse, los insectos pueden clasificarse en dos grandes grupos: chupadores y masticadores.

Los primeros se caracterizan porque su aparato bucal está formado por un largo estilete con el que el animal perfora el tallo o la hoja y mediante el que absorbe la savia a la planta. Entre los de este tipo los más perjudiciales y conocidos son las chinches y los pulgones.

Los insectos masticadores tienen un aparato bucal provisto de dos mandíbulas que funcionan igual que diminutas tijeras con las que cortan, trituran y engullen trozos de hoja o tallo. Los saltamontes y cigarras serían un buen ejemplo.

Por último, hay un gran grupo formado por las mariposas y ciertas moscas que, si bien en estado adulto no producen daños, pues se alimentan del néctar de las flores, en estado juvenil, esto es, en forma de larva o gusano son devastadores.

¿Todos los insectos son perjudiciales para las plantas?

Es obvio que hay insectos como las abejas que no sólo no perjudican ni al hombre ni a sus plantaciones, sino que además le proporcionan productos útiles, como la cera o la miel, y favorecen la multiplicación de los vegetales al transportar el polen de una flor a otra.

En el terreno concreto de las plagas hay ciertos grupos que no sólo no actúan como tales, sino que contribuyen de forma muy eficaz a controlarlas. El ejemplo más conocido es el de la mariquita (Coccinella septempunctata), insecto carnívoro que devora a los pulgones tanto en estado de adulto como en fase larvaria. Otro acérrimo enemigo, en este caso de las cochinillas, es el coleóptero Novius cardinalis, que da tan buenos resultados para combatir las plagas que es criado artificialmente en los Institutos de Fitopatología de diversos países.

¿Cómo se combaten los insectos?

La industria química ha desarrollado en los últimos años toda una gama de nuevos insecticidas. Según su forma de actuación pueden agruparse en:

Insecticidas de contacto: que actúan atacando la cutícula protectora del animal u ocluyendo sus orificios respiratorios. Son muy eficaces en el tratamiento de las plagas de insectos chupadores.

Insecticidas de ingestión: denominados así porque el animal los capta cuando devora las plantas tratadas.

Insecticidas clorados y fosforados: sin duda los más eficaces y de más amplio radio de acción.

Insecticidas sistémicos: denominados así porque la planta los incorpora a sus jugos vegetales y pasan al insecto cuando éste chupa la savia. Tienen el inconveniente de que suelen ser muy tóxicos.

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